El silencio

Se denomina silencio (del latín silentium) al fenómeno producido por la ausencia de sonido. El silencio puede implicar la ausencia total de ondas sonoras en el ambiente o la ausencia de sonidos que puedan ser percibidos por el oído humano.

Es curioso que hoy en día existan y se hayan puesto de moda retiros espirituales de silencio, es decir hay persones que se juntan y se encierran en un mismo lugar para estar en silencio y tienes que pagar por ello.

Imaginar hasta qué punto de consumismo llegamos en las sociedades actuales que pagamos para estar en silencio y eso que hay un porcentaje de persones que van a estos retiros que no aguantan estar dos o tres días en silencio y caen en la tentación de hablar a otros, incluso cuando los otros no le responden porque ellos si que no hablan. Pero no hablar no significa estar en silencio, de hecho, tal y como dice la definición el silencio es la ausencia de sonidos que son percibidos por el oído humano y para estar en esa situación deberíamos estar en una cámara anecoica que es el sitio más silencioso del planeta. Es una habitación llena de paneles con formas de cuña  que absorben el sonido y la convierten en un sitio tan silencioso que agobia: ningún ser humano logra aguantar más que unos minutos en ella.

Es decir, estar en silencio es muy difícil, incluso dentro de esta cámara donde la persona puede escuchar el sonido de su corazón, la sangre fluyendo por sus venas, sus huesos moviéndose y hasta su propia respiración.

Con esto quiero decir que tenemos que ser conscientes que nos venden productos que no son reales y nuestra búsqueda de lo espiritual lo buscamos fuera esperando que los demás nos guíen y la pura realidad (en términos de la Tierra) es que todo lo que buscamos esta dentro nuestro, en nuestra alma. Tú puedes estar rodeado de personas y estar ausente escuchando tu alma, todo depende de ti. La interiorización es la respuesta a nuestras preguntas y nosotros ponemos nuestras reglas en relación al exterior.

Cada uno de nosotros tiene la capacidad de encontrarse des del corazón, llegar a nuestra alma, creer en ella y en nuestra intuición. Cada persona tiene su propia fórmula para llegar a su alma, nadie más que vosotros lo puede hacer.

Este trabajo interior se puede realizar durante nuestra vida para tener una consciencia de nosotros que nos ayudará en nuestra evolución. Cuando trascendamos estemos preparados para hacerlo conscientemente, agradeciendo la vida y las experiencias vividas que nos han ayudado a crecer y agradecer a las almas que nos han acompañado y que han colaborado para que evolucionemos. Siendo conscientes del proceso por el que tenemos que pasar tendremos la capacidad de ayudar a los seres queridos que se quedan aún en la Tierra pero que algún día también trascenderán y si les ayudamos a despertar consciencia con nuestro ejemplo crearemos una cadena de paz y amor que hará del proceso un tránsito placentero.

Deja un comentario