El ciclo de la vida está en constante movimiento, nos adaptamos a cambios físicos en nuestro cuerpo, a cambios sociales que ocurren a nuestro alrededor, a cambios emocionales, espirituales a millones de micro-cambios y aún así porque nos cuesta tanto adaptarnos a ellos, aceptar que la vida es movimiento. Si nuestra vida fuera estática nuestra existencia no tendría sentido porque no evolucionaríamos, no aprenderíamos lecciones de vida y nos aburriríamos de vivir 90 años sin ninguna motivación, ningún objetivo, ni desafío.
Aceptar que el ciclo de la vida es movimiento y nos ayuda a evolucionar es un primer paso de toma de consciencia.

Deja un comentario